miércoles, 1 de julio de 2026

PAN y Morena en Puebla: dos colores, una misma crisis de representación política

 

PAN y Morena en Puebla: dos colores, una misma crisis de representación política


Fernando Sandoval

La política poblana atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas décadas. Si durante muchos años la competencia electoral se explicaba por la confrontación entre dos proyectos ideológicos claramente diferenciados, hoy esa distancia parece haberse reducido hasta convertirse, en muchos casos, en una disputa por el control del poder más que por la defensa de principios doctrinarios.

En teoría, el Partido Acción Nacional (PAN) representa una visión humanista, conservadora, de libre mercado, respeto a las instituciones y fortalecimiento de la iniciativa privada. Por su parte, Morena nació como un movimiento de izquierda que prometía combatir la corrupción, reducir la desigualdad social, privilegiar a los sectores históricamente olvidados y transformar la vida pública mediante un nuevo modelo de gobierno.

Sin embargo, la realidad política en Puebla parece demostrar que entre ambos partidos existen hoy menos diferencias de las que sus propios discursos pretenden hacer creer.

La batalla electoral continúa siendo intensa, pero el debate ideológico prácticamente ha desaparecido. Hoy no se confrontan proyectos de nación; se confrontan estructuras de poder.

La transformación del PAN

El PAN poblano vive una crisis de identidad.

Durante décadas construyó un discurso basado en la honestidad administrativa, el fortalecimiento institucional y la formación política de sus cuadros. Sin embargo, conforme avanzaron los procesos electorales y la necesidad de conservar espacios de poder se convirtió en prioridad, ese mismo partido comenzó a modificar sus prácticas.

Hoy es común observar perfiles provenientes de partidos históricamente adversarios incorporándose al panismo sin una verdadera coincidencia ideológica.

En distintos municipios de Puebla, particularmente en la región cholulteca, Acción Nacional ha abierto sus puertas a personajes provenientes del extinto PRD, del PRI e incluso a actores que durante años combatieron políticamente al propio PAN.

La lógica dejó de ser doctrinaria para convertirse en meramente electoral.

Lo importante ya no parece ser compartir principios.

Lo importante es sumar votos.

En San Pedro Cholula esta situación resulta evidente.

Mientras existen militantes con años de trabajo territorial, formación política y presencia ciudadana, las dirigencias parecen privilegiar perfiles externos únicamente porque presumen determinados números electorales.

Paradójicamente, muchos de esos "números" nunca han sido probados mediante campañas competitivas.

Nunca han recorrido verdaderamente las comunidades.

Nunca han enfrentado procesos electorales complejos.

Sin embargo, son considerados mejores opciones que quienes durante años sostuvieron al partido.

La consecuencia es inevitable.

La militancia comienza a sentirse desplazada.

Los simpatizantes dejan de creer.

Y la ciudadanía observa exactamente el mismo fenómeno que durante décadas criticó del PRI: las candidaturas como acuerdos de grupos y no como reconocimiento al mérito político.

Morena y la contradicción permanente

Morena llegó al poder bajo una narrativa profundamente distinta.

Prometió terminar con los privilegios.

Combatir el nepotismo.

Eliminar la corrupción.

Acabar con los excesos del viejo régimen.

Gobernar para los pobres.

Pero la práctica política ha mostrado múltiples contradicciones.

El discurso de "primero los pobres" convive hoy con una nueva clase política que disfruta de los privilegios del poder exactamente igual que aquellos a quienes durante años señalaron.

Se critica el pasado mientras se reproducen muchas de sus prácticas.

Se condena el nepotismo mientras familiares ocupan cargos públicos.

Se denuncia el influyentismo mientras continúan apareciendo recomendaciones políticas.

Se habla de austeridad mientras el aparato gubernamental crece en estructuras de comunicación y propaganda.

Morena dejó de ser movimiento para convertirse en gobierno.

Y gobernar exige mucho más que repetir consignas.

La política del espectáculo

Otro fenómeno que caracteriza tanto al PAN como a Morena es la creciente sustitución de perfiles técnicos por perfiles mediáticos.

Cada proceso electoral incorpora más personajes provenientes del espectáculo, de los medios de comunicación, de las redes sociales o de actividades completamente ajenas al servicio público.

La fama parece haber sustituido a la experiencia.

La popularidad desplaza a la preparación.

La improvisación reemplaza al conocimiento.

El resultado es visible.

Congresos con pocas iniciativas relevantes.

Debates legislativos superficiales.

Escasa producción parlamentaria.

Y una preocupante ausencia de propuestas de largo plazo.

La política dejó de ser un espacio para construir políticas públicas.

Hoy, en muchas ocasiones, parece convertirse simplemente en un escenario de promoción personal.

El uso político de los medios

También preocupa la relación entre algunos actores políticos y determinados medios de comunicación.

Existen casos donde periodistas o comunicadores han transitado directamente hacia cargos públicos o candidaturas.

Ese tránsito, por supuesto, es completamente legítimo dentro de una democracia.

Lo cuestionable aparece cuando durante años utilizaron espacios informativos para construir ventajas personales, atacar adversarios o defender intereses políticos específicos.

La frontera entre periodismo y propaganda se vuelve entonces peligrosamente delgada.

Y cuando eso ocurre, quien pierde es la ciudadanía.

Porque deja de recibir información para comenzar a recibir campañas disfrazadas de noticias.

La pobreza como estrategia electoral

Uno de los temas más delicados es la utilización permanente de programas sociales con fines políticos.

Nadie puede negar que muchas familias requieren apoyo gubernamental.

Sería irresponsable afirmarlo.

Sin embargo, una cosa es construir políticas públicas que reduzcan la pobreza.

Y otra muy distinta administrar la pobreza para convertirla en capital electoral.

Las despensas.

Los apoyos económicos.

Los programas asistenciales.

Todos pueden ser herramientas legítimas de bienestar.

Pero jamás deben convertirse en instrumentos de dependencia política.

La verdadera política social genera ciudadanos libres.

No electores cautivos.

Puebla y el gobierno de la narrativa

En Puebla resulta cada vez más evidente una estrategia de comunicación basada en responsabilizar permanentemente a las administraciones anteriores.

Cada problema encuentra rápidamente un culpable histórico.

Las inundaciones.

Las obras inconclusas.

La inseguridad.

Los problemas financieros.

Todo parece tener origen exclusivamente en gobiernos pasados.

Sin embargo, gobernar implica precisamente resolver aquello que se recibe.

Las administraciones no son elegidas para explicar problemas.

Son elegidas para solucionarlos.

Cuando un gobierno, después de varios años, continúa atribuyendo sus dificultades exclusivamente al pasado, inevitablemente comienza a transmitir una imagen de incapacidad.

Porque la ciudadanía espera resultados.

No justificaciones.

La experiencia también gobierna

Resulta preocupante observar cómo diversas áreas estratégicas son ocupadas por perfiles cuya principal virtud parece ser la cercanía política.

La administración pública exige conocimiento.

Planeación.

Capacidad técnica.

Visión de largo plazo.

No basta la lealtad.

No basta el activismo.

No basta la popularidad.

Gobernar requiere preparación.

Las recientes contingencias derivadas de lluvias intensas, problemas de infraestructura, movilidad, crecimiento urbano y protección civil han evidenciado que la naturaleza no distingue colores partidistas.

Las lluvias no preguntan quién gobierna.

Simplemente llegan.

Y los gobiernos deben estar preparados.

La prevención constituye una obligación institucional, no una opción política.

Cuando las respuestas llegan tarde, cuando predominan las explicaciones sobre las soluciones, la percepción ciudadana comienza a deteriorarse.

La oposición también tiene responsabilidades

Pero tampoco el PAN puede asumirse como alternativa automática.

Después de décadas gobernando diversos municipios poblanos, también carga con responsabilidades.

Muchos ciudadanos identifican al panismo con los mismos grupos de siempre.

Las mismas familias.

Los mismos liderazgos.

Los mismos operadores.

Las mismas disputas internas.

Las mismas promesas incumplidas.

La renovación generacional ha sido lenta.

Y cuando aparece, muchas veces queda subordinada a los intereses de quienes durante años controlaron las decisiones partidistas.

La región cholulteca como espejo político

La región de Cholula resume perfectamente esta realidad.

Los ciudadanos observan cómo los partidos intercambian perfiles.

Los antiguos adversarios hoy son aliados.

Los viejos críticos hoy aparecen fotografiados juntos.

Los discursos cambian dependiendo de quién ocupa el gobierno.

Y las convicciones parecen durar únicamente hasta la siguiente elección.

La consecuencia es una creciente desconfianza ciudadana.

Cada vez más personas consideran que los partidos únicamente cambian de color.

No de prácticas.

La ciudadanía ya cambió

Existe un error que muchos actores políticos siguen cometiendo.

Creen que la sociedad continúa reaccionando igual que hace veinte años.

No es así.

Hoy existe acceso inmediato a la información.

Las redes sociales permiten contrastar discursos.

Los ciudadanos recuerdan declaraciones pasadas.

Las contradicciones permanecen registradas.

La memoria digital hace imposible borrar los cambios de postura.

Por ello resulta cada vez más difícil sostener narrativas construidas exclusivamente desde el aparato gubernamental o desde las dirigencias partidistas.

La ciudadanía compara.

Analiza.

Y cada vez castiga con mayor facilidad la incongruencia.

El desafío rumbo al próximo proceso electoral

El proceso electoral que se aproxima será una prueba para todos los partidos.

No bastarán los programas sociales.

No bastarán las campañas de imagen.

No bastarán los espectaculares.

No bastarán los discursos de confrontación.

Tampoco bastará señalar a gobiernos anteriores como responsables de todos los problemas.

La ciudadanía comenzará a preguntar por resultados.

Por proyectos.

Por capacidades.

Por perfiles.

Y sobre todo por credibilidad.

Porque la confianza política se construye con hechos, no con propaganda.

Finalmente, 

Las diferencias ideológicas entre el PAN y Morena continúan existiendo en sus documentos básicos, en sus declaraciones de principios y en sus discursos oficiales. Sin embargo, en la práctica política poblana esas diferencias se han reducido considerablemente debido a estrategias similares de construcción de poder, selección de candidaturas, alianzas pragmáticas y decisiones orientadas más a la rentabilidad electoral que a la coherencia doctrinaria.

La percepción de una parte de la ciudadanía es que ambos partidos han terminado privilegiando intereses políticos por encima de sus principios fundacionales. Esa percepción, aunque discutible y sujeta al debate democrático, refleja un desafío real para todas las fuerzas políticas: recuperar la confianza pública mediante gobiernos eficaces, transparentes y con resultados medibles.

Más que el color de un partido, lo que determinará el futuro político de Puebla será la capacidad de sus dirigentes para responder a problemas concretos con políticas públicas sólidas, rendición de cuentas y apertura a la crítica. Una democracia madura requiere oposición responsable, gobiernos que asuman sus aciertos y errores, y ciudadanos informados que evalúen el desempeño de sus representantes más allá de la retórica partidista.

La sociedad poblana parece haber entrado en una nueva etapa: una en la que las lealtades partidistas pesan menos que los resultados. Ese será, probablemente, el verdadero desafío para quienes aspiren a gobernar en los próximos años.  

Primera Llamada. 

martes, 30 de junio de 2026

MARTES DEL PUEBLO EN CHOLULA


 

"Artesanías que cuentan nuestra historia": Plaza San Diego fue sede de una exposición para reconocer el talento de las y los artesanos poblanos

 

"Artesanías que cuentan nuestra historia": Plaza San Diego fue sede de una exposición para reconocer el talento de las y los artesanos poblanos



San Pedro Cholula, Puebla.– Con el objetivo de promover la riqueza cultural del estado, fortalecer la economía de las comunidades artesanales y reconocer el invaluable trabajo de quienes preservan las tradiciones a través de sus manos, se llevó a cabo la rueda de prensa y presentación oficial de la exposición "Artesanías que cuentan nuestra historia", teniendo como sede Plaza San Diego, en el municipio de San Pedro Cholula, Puebla.

Durante el evento se destacó que esta exposición representa mucho más que una muestra de piezas artesanales; constituye un espacio de reconocimiento al esfuerzo, creatividad y legado de las y los artesanos poblanos, quienes, generación tras generación, han conservado técnicas ancestrales que forman parte del patrimonio cultural e histórico de Puebla.

Las y los participantes coincidieron en que cada obra expuesta refleja la identidad de las comunidades de origen, convirtiéndose en un testimonio vivo de las costumbres, tradiciones y conocimientos heredados por siglos. Desde el trabajo en barro, textiles, madera, palma y otras expresiones artesanales, cada pieza narra una historia que fortalece el sentido de pertenencia y orgullo por las raíces poblanas.

En el marco de la rueda de prensa se subrayó la importancia de generar espacios que permitan acercar el trabajo artesanal a la sociedad, fomentando el consumo local y promoviendo el comercio justo como una herramienta para mejorar las condiciones económicas de cientos de familias que dependen de esta actividad.

Asimismo, se hizo énfasis en que el sector artesanal enfrenta importantes desafíos derivados de la industrialización, la competencia de productos elaborados en serie y los cambios en los hábitos de consumo, por lo que resulta indispensable impulsar iniciativas que permitan visibilizar el talento de las y los creadores poblanos y preservar las técnicas tradicionales que han dado identidad al estado durante generaciones.

La exposición "Artesanías que cuentan nuestra historia" busca convertirse en un punto de encuentro entre la cultura, el turismo y el desarrollo económico, ofreciendo al público la oportunidad de apreciar el trabajo realizado por manos poblanas y comprender el significado histórico y social que existe detrás de cada creación.

Los organizadores destacaron que preservar las artesanías significa proteger una parte fundamental de la memoria colectiva de Puebla, ya que cada pieza representa el conocimiento acumulado de comunidades enteras, transmitido de padres a hijos como un legado que fortalece la identidad cultural del estado.

Durante la presentación también se reconoció la dedicación y el compromiso de las y los artesanos, cuyo trabajo continúa posicionando a Puebla como uno de los estados con mayor riqueza artesanal del país, gracias a la diversidad de técnicas, materiales y expresiones que distinguen a sus municipios y comunidades.

Plaza San Diego, ubicada en San Pedro Cholula, se convirtió en el escenario ideal para albergar esta iniciativa, acercando a visitantes, familias y medios de comunicación a un espacio donde convergen el arte popular, la tradición y la historia.

Las y los asistentes fueron invitados a recorrer la exposición, conocer el proceso creativo detrás de cada obra y apoyar directamente a las personas artesanas mediante la adquisición de productos elaborados con técnicas tradicionales, contribuyendo así a la preservación del patrimonio cultural poblano y al fortalecimiento de la economía local.

Con este tipo de actividades se reafirma el compromiso de seguir impulsando proyectos que promuevan la cultura, fortalezcan el turismo y reconozcan el trabajo de quienes mantienen vivas las tradiciones que distinguen a Puebla dentro y fuera de México.

La exposición "Artesanías que cuentan nuestra historia" representa una oportunidad para valorar el talento, la creatividad y el esfuerzo de las y los artesanos poblanos, recordando que detrás de cada pieza existe una historia, una familia y una comunidad que continúa preservando la esencia cultural de nuestro estado para las presentes y futuras generaciones.

miércoles, 24 de junio de 2026

EDITORIAL CTIMES Puebla entre la improvisación, la propaganda y la ausencia de perfiles con verdadera vocación de servicio

 

EDITORIAL CTIMES



Puebla entre la improvisación, la propaganda y la ausencia de perfiles con verdadera vocación de servicio

Por Fernando Sandoval

¿Hasta cuándo, señor gobernador Alejandro Armenta, el estado de Puebla estará rodeado de funcionarios con perfiles verdaderamente profesionales, con sensibilidad humana, experiencia y valores en el servicio público?

La pregunta no surge de la confrontación, sino de una realidad que comienza a acumular episodios preocupantes. Porque cuando las instituciones fallan, cuando las decisiones se toman con prisa y cuando la propaganda sustituye a la planeación, los ciudadanos tienen el derecho —y la obligación— de cuestionar.

El INAH vuelve a poner orden

La reciente suspensión de actividades en el predio denominado "La Virgen", ubicado en las inmediaciones de la zona arqueológica de San Andrés Cholula, es una muestra de ello.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) colocó sellos de suspensión luego de detectar trabajos con maquinaria pesada sin los permisos correspondientes en una zona protegida. Diversos medios informaron que el lugar está relacionado con acciones del programa estatal "Agua para el Bienestar".

La situación resulta delicada porque Cholula no es cualquier sitio. Se trata de una de las zonas arqueológicas más importantes del país, cuyo valor histórico y cultural obliga a cualquier autoridad, sin excepción, a respetar los procedimientos establecidos por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas.

La pregunta es inevitable:

¿Quién autorizó iniciar trabajos sin contar con todos los requisitos?

Porque si el propio gobierno exige legalidad a particulares y concesionarios, entonces el Estado debe ser el primero en poner el ejemplo.

¿La ley es igual para todos?

Durante años, habitantes de la región han señalado la existencia de conflictos ambientales e hidráulicos en la zona cercana a ese predio, incluyendo el paso de corrientes entubadas y la presencia de desarrollos privados.

La ciudadanía tiene derecho a preguntar:

  • ¿Se han revisado todos los asentamientos de la zona?
  • ¿Existe el mismo rigor para todos los actores?
  • ¿Hay intereses que históricamente han permanecido intocables?

Preguntar no es atacar; es ejercer un derecho ciudadano.

Agua para el Bienestar y las contradicciones del discurso oficial

El Gobierno del Estado ha impulsado el programa "Agua para el Bienestar", argumentando que busca garantizar el acceso al agua para miles de familias poblanas. La administración estatal informó que se desplegaron cien pipas para atender colonias con problemas de abasto.

Sin embargo, mientras se promueve dicho programa, persisten dudas sobre la planeación, la viabilidad y la forma en que se ejecutan algunos proyectos.

El acceso al agua es un derecho humano. Pero precisamente por ello, las soluciones deben ser transparentes, técnicamente sustentadas y alejadas de cualquier sospecha de utilización política.

Agua de Puebla: la razón le asiste al gobernador, pero los ciudadanos también preguntan

El gobernador Alejandro Armenta fue contundente al señalar que la empresa Agua de Puebla deberá responder por los daños ocasionados al pavimento en vialidades recientemente rehabilitadas. Diversos medios documentaron la postura del mandatario.

La exigencia es correcta.

Nadie puede estar por encima de la ley.

Pero también surge otra pregunta que miles de poblanos formulan diariamente:

¿Acaso Agua de Puebla deja de cobrar cuando no proporciona el servicio?

Durante años, colonias enteras han denunciado desabasto, baja presión y deficiencias, mientras los recibos continúan llegando puntualmente.

La molestia ciudadana es comprensible.

Después del problema, vienen los operativos

La movilización de más de 70 elementos de seguridad, con apoyo de helicópteros, drones y vigilancia especializada para localizar al responsable de los ataques registrados en la Vía Atlixcáyotl y Tlaxcalancingo demuestra la capacidad operativa del Estado.

Sin embargo, también deja una reflexión:

¿Estamos reaccionando o previniendo?

Porque en Puebla parece haberse vuelto costumbre actuar después de que ocurre la crisis.

Primero los problemas.

Después las soluciones.

Primero el daño.

Después la respuesta.

La promoción personal anticipada

Otro tema que genera preocupación es la creciente presencia de funcionarios en eventos sociales, cívicos y comunitarios utilizando propaganda personalizada, gorras, volantes y mecanismos de promoción que, aunque puedan estar dentro de márgenes legales, provocan cuestionamientos sobre la ética del servicio público.

En tiempos donde la austeridad y la transparencia deberían ser principios fundamentales, resulta indispensable conocer:

  • ¿De dónde provienen esos recursos?
  • ¿Quién financia esa promoción?
  • ¿Se utilizan estructuras gubernamentales con fines personales?

Los servidores públicos deben recordar que fueron elegidos para gobernar, no para hacer campañas permanentes.

El caso del Instituto Poblano de los Pueblos Indígenas

Particular preocupación generan las denuncias públicas realizadas por periodistas de la región sobre hechos relacionados con la titular del Instituto Poblano de los Pueblos Indígenas (IPPI).

Braulio Paisano, tiene todo el derecho de circular, andar y moverse como cualquier ciudadano. 

Mientras, institutos como el de migración defiende a ilegales, los poblanos sufren los envistes de la delincuencia colombiana y que en Cholula esta proliferando la delincuencia,  en motos, en horas de la noche y a la luz del día.

Más allá de las versiones y de las interpretaciones personales, hay preguntas que merecen una respuesta institucional:

  • ¿Se realizaron reuniones en horario laboral?
  • ¿Existieron permisos correspondientes?
  • ¿Participaron funcionarios públicos?
  • ¿Se utilizaron recursos del Estado?
  • ¿Los órganos internos de control revisarán lo ocurrido?

La libertad de expresión y el ejercicio periodístico deben ser respetados siempre.

Los periodistas no son enemigos del poder.

Su función es preguntar.

Y en democracia, las preguntas incómodas son necesarias.

Puebla necesita menos propaganda y más resultados

La administración estatal todavía está a tiempo de corregir.

Rodearse de perfiles técnicos, con experiencia y sensibilidad social no es un lujo; es una necesidad.

Porque los problemas del estado no se resuelven con espectaculares, discursos o campañas de imagen.

Se resuelven con instituciones fuertes, servidores públicos honestos y decisiones responsables.

La crítica ciudadana no es traición.

La exigencia de transparencia no es oposición.

Y señalar errores no constituye un ataque; constituye un ejercicio democrático.

Porque el poder público debe entender algo fundamental:

Los cargos son temporales, pero las consecuencias de las malas decisiones permanecen.

Y si algunos funcionarios no están a la altura de las responsabilidades que les fueron conferidas, entonces la ciudadanía tiene el derecho de exigir resultados, correcciones y, cuando sea necesario, renuncias.

Gobernar no es promoverse. Gobernar es servir.


Fernando Sandoval
Director Editorial de CTIMES

jueves, 18 de junio de 2026

José Alcudia respalda la continuidad del proyecto que encabeza Tonantzin Fernández en San Pedro Cholula

 José Alcudia respalda la continuidad del proyecto que encabeza Tonantzin Fernández en San Pedro Cholula





San Pedro Cholula, Pue.— El síndico municipal José Alcudia reafirmó de manera contundente su respaldo total y absoluto al proyecto de continuidad que encabeza la presidenta municipal Tonantzin Fernández, dejando en claro que no buscará la presidencia municipal en el próximo proceso electoral.


Durante una entrevista concedida a Canal 13, Alcudia abordó los principales retos que enfrenta la Sindicatura Municipal y destacó que su trabajo se rige por los principios de la Cuarta Transformación, siempre en beneficio de las y los ciudadanos de San Pedro Cholula.


El síndico municipal subrayó que su responsabilidad está plenamente enfocada en garantizar la legalidad, la gobernabilidad y la defensa del interés público, actuando de manera coordinada y alineada con el gobierno municipal que encabeza la presidenta Tonantzin Fernández.


En el ámbito político-electoral, al ser cuestionado sobre una eventual aspiración a la presidencia municipal, José Alcudia fue claro y categórico: “No tengo esa intención. Estoy comprometido con las y los cholultecas y con el proyecto de transformación que hoy gobierna San Pedro Cholula. Mi respaldo es total a la presidenta Tonantzin Fernández y a la continuidad de su proyecto.”


Finalmente, reiteró que su prioridad es cumplir con el encargo que le fue conferido, fortalecer las instituciones municipales y seguir trabajando, sin distracciones personales, por un gobierno cercano, honesto y alineado con las causas del pueblo.

lunes, 15 de junio de 2026

Un llamado a la prudencia, a la mesura y a la verdadera gobernabilidad institucional

 Un llamado a la prudencia, a la mesura y a la verdadera gobernabilidad institucional





A los funcionarios de gobierno, a los medios de comunicación, a las organizaciones sociales y a la opinión pública.


Fernando Sandoval


Los acontecimientos recientes que han conmocionado a la opinión pública exigen de todos los actores políticos, sociales, mediáticos e institucionales una actuación responsable, alejada de intereses particulares y de cualquier intento por obtener ventajas a partir del dolor y la incertidumbre.

Hoy más que nunca, la prudencia y la mesura deben prevalecer sobre la confrontación. La gobernabilidad no se construye con descalificaciones ni con la politización de las tragedias, sino mediante el fortalecimiento de las instituciones, el respeto al Estado de Derecho y la búsqueda permanente de la paz social.

En este contexto, resulta importante reconocer la actuación institucional de los organismos defensores de los derechos humanos, cuya labor debe mantenerse dentro del marco de la legalidad, privilegiando la protección de las personas y la garantía de sus derechos fundamentales, alejados de presiones externas y de intereses ajenos a su naturaleza.

Asimismo, tanto el gobernador del Estado, Alejandro Armenta Mier, como la presidenta municipal de San Andrés Cholula, Guadalupe Cuautle Torres, podrían enviar un mensaje de unidad y responsabilidad pública, exhortando a sus equipos de trabajo y colaboradores a evitar cualquier expresión o acción que contribuya a la polarización o a la utilización política de los lamentables hechos que han generado preocupación entre la ciudadanía.

Las declaraciones y señalamientos surgidos en torno al caso de Ariana, relacionados con temas de inseguridad y presuntos vínculos con actividades delictivas, deben ser atendidos exclusivamente por las autoridades competentes y mediante investigaciones serias, imparciales y apegadas a derecho. La verdad no puede construirse desde la especulación ni desde intereses políticos o mediáticos.

En esta misma circunstancia, los medios de comunicación tienen una enorme responsabilidad social. La imparcialidad, el contraste de la información y el apego a la ética periodística deben ser principios irrenunciables en la cobertura de hechos sensibles. La labor informativa debe ejercerse en favor del derecho de las audiencias a recibir contenidos veraces, equilibrados y responsables, en concordancia con los principios que promueve la Defensoría de las Audiencias, evitando el sensacionalismo, las condenas anticipadas y la difusión de versiones que puedan profundizar la polarización social.

De igual manera, resulta pertinente hacer un respetuoso llamado a las y los diputados locales y federales para que eviten utilizar estos acontecimientos como plataformas de promoción personal o de protagonismo político. La representación popular exige altura de miras, profesionalismo y compromiso con las causas que verdaderamente afectan a la sociedad poblana.

La ciudadanía espera de sus legisladores propuestas, trabajo y resultados, no discursos oportunistas ni intentos por sobresalir en medio de la adversidad. La función pública demanda servir a todas y todos los poblanos, sin distingos partidistas y con un profundo sentido de responsabilidad.

La verdadera gobernabilidad implica escuchar, dialogar y actuar con prudencia, entendiendo que por encima de las diferencias políticas se encuentra el bienestar de la sociedad.

Es tiempo de privilegiar la unidad, de fortalecer las instituciones y de recordar que la paz social y la confianza ciudadana se construyen con hechos, no con confrontaciones. Puebla y sus municipios requieren altura de miras, sensibilidad y un compromiso genuino con el interés colectivo.

Porque en tiempos de incertidumbre, la prudencia es una virtud; la mesura, una obligación; y la gobernabilidad institucional, una responsabilidad compartida.

sábado, 13 de junio de 2026

San Andrés Cholula: tradiciones, fe y la necesidad de recuperar el respeto




San Andrés Cholula Puebla.- San Andrés Cholula es un municipio rico en historia, costumbres y profundas expresiones de religiosidad popular. Sin embargo, también es una comunidad donde, en ocasiones, las rivalidades, los protagonismos y la defensa de intereses particulares terminan por imponerse sobre el verdadero sentido de la fe y de las tradiciones.

La mañana de este día, un grupo de fieles que se preparaba para participar en una peregrinación hacia el Santuario de Nuestra Señora de los Remedios, en el cerro del Tlachihualtépetl, acudió a la parroquia de San Andrés Apóstol vestidos de blanco y portando sombreros como parte de una costumbre arraigada en esta manifestación religiosa.

Sin embargo, lo que llamó la atención de varios asistentes fue que, en plena celebración eucarística, la imagen de San Andrés Apóstol fue retirada del templo para encabezar la peregrinación, situación que generó inquietud y comentarios entre algunos feligreses, quienes consideraron que el momento no era el adecuado para realizar dicha acción.

Otros, en cambio, respondieron con una frase que refleja una realidad preocupante: "siempre se ha hecho así". Pero el hecho de que una práctica se repita durante años no necesariamente la convierte en correcta. Las costumbres deben preservar su esencia y su sentido religioso, no convertirse en acciones mecánicas que terminen restando solemnidad al acto más importante para la Iglesia católica: la celebración de la Eucaristía.

Desde la perspectiva de la tradición católica y de la religiosidad popular de Cholula, no es lo habitual sacar una imagen patronal durante una celebración eucarística sin una coordinación previa con el sacerdote y sin las muestras de reverencia acostumbradas.

La misa es considerada por la Iglesia el acto litúrgico más importante. Por ello, en términos litúrgicos:

  • La Eucaristía tiene prioridad sobre cualquier procesión o peregrinación.
  • Los movimientos de imágenes dentro del templo suelen hacerse con orden y, de ser posible, antes o después de la misa.
  • Cuando una imagen sale del templo, normalmente existe una señal de respeto: una venia, una oración, el acompañamiento del sacerdote o la autorización de las autoridades eclesiásticas y de la mayordomía correspondiente.

En muchas comunidades de Cholula, además, existe la costumbre de realizar una "caravana", despedida o acto simbólico de respeto al santo patrono. Omitir estas formas puede ser interpretado por algunos fieles como una falta de consideración hacia la imagen, hacia la comunidad y hacia el sacerdote que preside la celebración.

Ahora bien, también conviene distinguir entre:

  • Falta de protocolo o de tradición: cuando quienes trasladan la imagen simplemente priorizan cumplir con la peregrinación y no siguen las costumbres locales.
  • Falta de respeto deliberada: cuando se hace con intención de desafiar la autoridad religiosa o ignorar conscientemente la solemnidad de la misa.

Si San Andrés Apóstol fue retirado del templo en plena consagración o durante un momento central de la Eucaristía, sin aviso ni coordinación, muchos católicos considerarían el hecho como impropio y una falta de respeto litúrgica. Si ocurrió en otro momento de la misa y con algún acuerdo previo, podría tratarse más bien de una decisión organizativa discutible.

Dentro de la tradición católica ordinaria, no es lo normal interrumpir o restar solemnidad a una misa para sacar una imagen a una peregrinación; la celebración eucarística está por encima de cualquier manifestación de religiosidad popular. La devoción a la Virgen de los Remedios y la devoción a San Andrés Apóstol no deberían estar enfrentadas, sino complementarse dentro del respeto a la liturgia y a las costumbres de la comunidad.

¿Qué hacer para evitar estos hechos?

Para evitar situaciones como ésta, en las que se generan tensiones entre la tradición popular, las mayordomías y la celebración litúrgica, es necesario privilegiar el diálogo y el respeto mutuo. Algunas acciones que podrían ayudar son:

1. Establecer acuerdos previos

El párroco, las mayordomías, fiscales, cargadores y comités de fiestas deben reunirse antes de cada celebración para definir horarios, recorridos y momentos en los que la imagen puede salir o regresar al templo, evitando coincidir con la misa.

2. Dar prioridad a la Eucaristía

La Iglesia enseña que la Santa Misa es el centro de la vida cristiana. Las peregrinaciones, procesiones y expresiones de religiosidad popular deben organizarse alrededor de la liturgia, no al revés.

3. Elaborar un protocolo comunitario

Puede existir un documento sencillo donde se establezcan normas tradicionales y litúrgicas:

  • No mover imágenes durante la consagración ni en momentos centrales de la misa.
  • Solicitar autorización y coordinación con el sacerdote.
  • Realizar las despedidas, caravanas o actos de reverencia propios de la comunidad.
  • Definir responsables de cada actividad.

4. Formación sobre liturgia y tradiciones

Muchas veces los conflictos nacen por desconocimiento. Cursos o pláticas para mayordomos, cargadores y grupos parroquiales pueden ayudar a comprender el significado de la Eucaristía y el valor de las costumbres heredadas.

5. Evitar protagonismos y disputas de poder

Las imágenes religiosas no deben convertirse en instrumentos de prestigio personal, intereses políticos o rivalidades entre grupos. El centro debe ser la fe y la unidad de la comunidad.

6. Intervención de las autoridades eclesiásticas

Si los hechos se repiten, corresponde al párroco y, en casos necesarios, a la Vicaría o a la Arquidiócesis, establecer lineamientos claros para preservar el orden y la dignidad de las celebraciones.

7. Promover una cultura de respeto

La devoción a San Andrés Apóstol y a la Virgen de los Remedios no son opuestas. Ambas forman parte de la identidad religiosa de Cholula. La mejor manera de honrar a los santos y a la Virgen es hacerlo con respeto, caridad y comunión entre los fieles.

Al final, ninguna tradición pierde valor por esperar unos minutos a que concluya la misa; por el contrario, una tradición se fortalece cuando se vive con orden, humildad y profundo sentido religioso. Una comunidad unida siempre da mejor testimonio que una comunidad dividida por las formas.

La religiosidad popular forma parte de la identidad de los pueblos y merece ser respetada y conservada. Sin embargo, las procesiones, peregrinaciones y festividades deben caminar en armonía con la liturgia y no por encima de ella. La devoción a San Andrés Apóstol y a la Virgen de los Remedios no son expresiones enfrentadas, sino manifestaciones de una misma fe que debería unir y no dividir.

Quizá ha llegado el momento de que las autoridades eclesiásticas, las mayordomías y los grupos de tradición dialoguen y establezcan acuerdos que permitan preservar las costumbres sin afectar el orden y la solemnidad de las celebraciones religiosas.

Porque las tradiciones fortalecen la identidad de un pueblo, pero el respeto es el que les da verdadero sentido. Y ninguna costumbre debería justificarse únicamente bajo el argumento de que "siempre se ha hecho así", especialmente cuando existen voces dentro de la propia comunidad que consideran necesario reflexionar y recuperar el valor de la reverencia, la prudencia y el respeto dentro de los espacios sagrados.





viernes, 12 de junio de 2026

¿Hasta cuándo los cholultecas recuperarán el sentido de humanidad?

 ¿Hasta cuándo los cholultecas recuperarán el sentido de humanidad?

LA falta de moralidad y valores de los funcionarios públicos, y eternos aspirantes.


Fernando Sandoval 

Analista político.


Los recientes fenómenos naturales han dejado al descubierto una realidad que duele y preocupa: la sociedad parece estar perdiendo la capacidad de conmoverse por el sufrimiento humano. Mientras las lluvias provocan afectaciones, pérdidas materiales y momentos de incertidumbre para cientos de familias, las redes sociales se convierten en escenarios de discusiones interminables, indignaciones selectivas y posturas que, muchas veces, parecen más encaminadas a obtener reconocimiento que a generar soluciones.

Nadie puede cuestionar la importancia de proteger a los animales, preservar los árboles o cuidar el medio ambiente. Todas son causas legítimas y necesarias. Sin embargo, resulta inevitable preguntarse si esa misma pasión se refleja cuando una familia pierde parte de su patrimonio, cuando un adulto mayor requiere ayuda, cuando un comerciante ve afectada su fuente de ingresos o cuando una colonia completa enfrenta las consecuencias de las lluvias.

La humanidad no puede ser parcial. No puede existir únicamente para las causas que generan más "likes", más seguidores o mayor exposición mediática. La solidaridad auténtica se demuestra en los hechos, no en las publicaciones.

Cholula siempre se caracterizó por ser una comunidad unida, solidaria y cercana a sus tradiciones. Durante muchos años, ante cualquier desgracia, los vecinos se organizaban para apoyar, compartir alimentos, limpiar calles o tender la mano a quien lo necesitara. Hoy, en cambio, pareciera que la confrontación y la polarización han sustituido al espíritu comunitario.

Más preocupante aún resulta observar cómo algunos actores políticos y aspirantes a cargos públicos aprovechan cualquier circunstancia para construir discursos supuestamente en defensa del pueblo. Se presentan como representantes de las causas sociales, hablan de justicia, de defensa de los ciudadanos y de cercanía con la gente; sin embargo, en numerosas ocasiones, esas posturas terminan evidenciando intereses personales, proyectos de grupo o aspiraciones de poder.

La tragedia de otros no puede convertirse en plataforma electoral ni en instrumento de posicionamiento político. El dolor de las familias afectadas no debería ser utilizado como escenario para la promoción personal.

Existe una enorme diferencia entre servir a la gente y utilizar a la gente. Quien verdaderamente tiene vocación social trabaja en silencio, ayuda sin esperar reflectores y permanece presente aun cuando no hay cámaras, campañas o beneficios políticos de por medio.

Lamentablemente, la demagogia se ha convertido en una práctica frecuente. Se prometen soluciones imposibles, se lanzan discursos cargados de emotividad y se busca convencer a la población mediante narrativas que apelan al enojo o al resentimiento. Pero una cosa son las palabras y otra muy distinta son los resultados.

Los ciudadanos merecen líderes con sensibilidad, pero también con capacidad; personas que entiendan que gobernar no significa confrontar permanentemente, sino construir acuerdos y ofrecer respuestas reales a los problemas cotidianos.

Asimismo, es necesario reconocer que detrás de muchas organizaciones, movimientos y supuestas luchas sociales, en ocasiones existen intereses políticos, económicos o personales que poco tienen que ver con las verdaderas necesidades de la población. Escudarse en la defensa de las tradiciones, del territorio o de las causas populares no debería convertirse en un mecanismo para obtener espacios de poder o privilegios.

La ciudadanía debe aprender a distinguir entre quienes realmente trabajan por el bienestar colectivo y quienes solamente utilizan las causas sociales como un medio para alcanzar objetivos particulares.

Porque al final, la humanidad no se mide por los discursos, sino por las acciones. No se demuestra con fotografías, publicaciones o declaraciones grandilocuentes, sino con la capacidad de tender la mano al que sufre, de actuar con empatía y de anteponer el interés común sobre las ambiciones personales.

Cholula necesita recuperar el valor de la solidaridad, de la comunidad y del respeto mutuo. Necesita menos protagonismos y más resultados; menos demagogia y más compromiso; menos divisiones y más humanidad.

La pregunta sigue vigente:

¿Hasta cuándo los cholultecas volverán a poner a las personas por encima de los intereses, de las redes sociales y de las ambiciones políticas?

Mientras tanto, muchos van a misa, pregonan moralidad religiosa, pero cagan diablos.  como en los coros, no pueden verse juntos porque se celan.

Vergüenza.