EDITORIAL CTIMES
Puebla entre la improvisación, la propaganda y la ausencia de perfiles con verdadera vocación de servicio
Por Fernando Sandoval
¿Hasta cuándo, señor gobernador Alejandro Armenta, el estado de Puebla estará rodeado de funcionarios con perfiles verdaderamente profesionales, con sensibilidad humana, experiencia y valores en el servicio público?
La pregunta no surge de la confrontación, sino de una realidad que comienza a acumular episodios preocupantes. Porque cuando las instituciones fallan, cuando las decisiones se toman con prisa y cuando la propaganda sustituye a la planeación, los ciudadanos tienen el derecho —y la obligación— de cuestionar.
El INAH vuelve a poner orden
La reciente suspensión de actividades en el predio denominado "La Virgen", ubicado en las inmediaciones de la zona arqueológica de San Andrés Cholula, es una muestra de ello.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) colocó sellos de suspensión luego de detectar trabajos con maquinaria pesada sin los permisos correspondientes en una zona protegida. Diversos medios informaron que el lugar está relacionado con acciones del programa estatal "Agua para el Bienestar".
La situación resulta delicada porque Cholula no es cualquier sitio. Se trata de una de las zonas arqueológicas más importantes del país, cuyo valor histórico y cultural obliga a cualquier autoridad, sin excepción, a respetar los procedimientos establecidos por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas.
La pregunta es inevitable:
¿Quién autorizó iniciar trabajos sin contar con todos los requisitos?
Porque si el propio gobierno exige legalidad a particulares y concesionarios, entonces el Estado debe ser el primero en poner el ejemplo.
¿La ley es igual para todos?
Durante años, habitantes de la región han señalado la existencia de conflictos ambientales e hidráulicos en la zona cercana a ese predio, incluyendo el paso de corrientes entubadas y la presencia de desarrollos privados.
La ciudadanía tiene derecho a preguntar:
- ¿Se han revisado todos los asentamientos de la zona?
- ¿Existe el mismo rigor para todos los actores?
- ¿Hay intereses que históricamente han permanecido intocables?
Preguntar no es atacar; es ejercer un derecho ciudadano.
Agua para el Bienestar y las contradicciones del discurso oficial
El Gobierno del Estado ha impulsado el programa "Agua para el Bienestar", argumentando que busca garantizar el acceso al agua para miles de familias poblanas. La administración estatal informó que se desplegaron cien pipas para atender colonias con problemas de abasto.
Sin embargo, mientras se promueve dicho programa, persisten dudas sobre la planeación, la viabilidad y la forma en que se ejecutan algunos proyectos.
El acceso al agua es un derecho humano. Pero precisamente por ello, las soluciones deben ser transparentes, técnicamente sustentadas y alejadas de cualquier sospecha de utilización política.
Agua de Puebla: la razón le asiste al gobernador, pero los ciudadanos también preguntan
El gobernador Alejandro Armenta fue contundente al señalar que la empresa Agua de Puebla deberá responder por los daños ocasionados al pavimento en vialidades recientemente rehabilitadas. Diversos medios documentaron la postura del mandatario.
La exigencia es correcta.
Nadie puede estar por encima de la ley.
Pero también surge otra pregunta que miles de poblanos formulan diariamente:
¿Acaso Agua de Puebla deja de cobrar cuando no proporciona el servicio?
Durante años, colonias enteras han denunciado desabasto, baja presión y deficiencias, mientras los recibos continúan llegando puntualmente.
La molestia ciudadana es comprensible.
Después del problema, vienen los operativos
La movilización de más de 70 elementos de seguridad, con apoyo de helicópteros, drones y vigilancia especializada para localizar al responsable de los ataques registrados en la Vía Atlixcáyotl y Tlaxcalancingo demuestra la capacidad operativa del Estado.
Sin embargo, también deja una reflexión:
¿Estamos reaccionando o previniendo?
Porque en Puebla parece haberse vuelto costumbre actuar después de que ocurre la crisis.
Primero los problemas.
Después las soluciones.
Primero el daño.
Después la respuesta.
La promoción personal anticipada
Otro tema que genera preocupación es la creciente presencia de funcionarios en eventos sociales, cívicos y comunitarios utilizando propaganda personalizada, gorras, volantes y mecanismos de promoción que, aunque puedan estar dentro de márgenes legales, provocan cuestionamientos sobre la ética del servicio público.
En tiempos donde la austeridad y la transparencia deberían ser principios fundamentales, resulta indispensable conocer:
- ¿De dónde provienen esos recursos?
- ¿Quién financia esa promoción?
- ¿Se utilizan estructuras gubernamentales con fines personales?
Los servidores públicos deben recordar que fueron elegidos para gobernar, no para hacer campañas permanentes.
El caso del Instituto Poblano de los Pueblos Indígenas
Particular preocupación generan las denuncias públicas realizadas por periodistas de la región sobre hechos relacionados con la titular del Instituto Poblano de los Pueblos Indígenas (IPPI).
Braulio Paisano, tiene todo el derecho de circular, andar y moverse como cualquier ciudadano.
Mientras, institutos como el de migración defiende a ilegales, los poblanos sufren los envistes de la delincuencia colombiana y que en Cholula esta proliferando la delincuencia, en motos, en horas de la noche y a la luz del día.
Más allá de las versiones y de las interpretaciones personales, hay preguntas que merecen una respuesta institucional:
- ¿Se realizaron reuniones en horario laboral?
- ¿Existieron permisos correspondientes?
- ¿Participaron funcionarios públicos?
- ¿Se utilizaron recursos del Estado?
- ¿Los órganos internos de control revisarán lo ocurrido?
La libertad de expresión y el ejercicio periodístico deben ser respetados siempre.
Los periodistas no son enemigos del poder.
Su función es preguntar.
Y en democracia, las preguntas incómodas son necesarias.
Puebla necesita menos propaganda y más resultados
La administración estatal todavía está a tiempo de corregir.
Rodearse de perfiles técnicos, con experiencia y sensibilidad social no es un lujo; es una necesidad.
Porque los problemas del estado no se resuelven con espectaculares, discursos o campañas de imagen.
Se resuelven con instituciones fuertes, servidores públicos honestos y decisiones responsables.
La crítica ciudadana no es traición.
La exigencia de transparencia no es oposición.
Y señalar errores no constituye un ataque; constituye un ejercicio democrático.
Porque el poder público debe entender algo fundamental:
Los cargos son temporales, pero las consecuencias de las malas decisiones permanecen.
Y si algunos funcionarios no están a la altura de las responsabilidades que les fueron conferidas, entonces la ciudadanía tiene el derecho de exigir resultados, correcciones y, cuando sea necesario, renuncias.
Gobernar no es promoverse. Gobernar es servir.
Fernando Sandoval
Director Editorial de CTIMES